Un Curso de Milagros


¿QUÉ ES UN CURSO DE MILAGROS?

_dsc0066Un Curso de Milagros es literalmente un libro que nos propone un camino a la paz, y, por ende, a la dicha. Es el ABC del amor. Nos hace ver cómo nos hemos olvidado de lo que somos y de cuál es nuestro verdadero propósito aquí. Nos inspira a querer ver las cosas con los ojos del amor y nos recuerda constantemente nuestra verdadera Identidad, y el poder de decisión del que gozamos. Tal como el propio título indica, el Curso está organizado de principio a fin como un recurso de enseñanza. Se compone de tres libros: el Texto, el Libro de Ejercicios y el Manual para el Maestro. La introducción que el mismo Curso hace de sí mismo reza así: “…Este curso no pretende enseñar el significado del amor, pues eso está más allá de lo que se puede enseñar. Pretende, no obstante, despejar los obstáculos que impiden experimentar la presencia del amor, el cual es tu herencia natural. Lo opuesto al amor es el miedo, pero aquello que todo lo abarca no puede tener opuestos.” Otra manera de definir el Curso es que es una guía de psicología transcendental o espiritual. La continua popularidad del Curso se debe a que produce resultados tangibles en las vidas de las personas que lo estudian y aplican sus principios. Esto es algo que las personas hacen por su cuenta, aunque hay muchas personas que han formado grupos para el estudio del mismo. El Curso no es una religión, no es un culto,no es una secta. No hay que hacerse miembro de ninguna organización y ni siquiera tienes que creer en lo que postula. Lo único que te pide es que pongas en práctica sus principios y los resultados que éstos producirán en tu propia vida serán más que suficientes para convencerte de su eficacia y veracidad. El Curso es una invitación a una manera de vivir aquí que nos saca de la amargura del rencor y de la culpa.

Su fundamento es que no hay mundo alguno fuera de nosotros. Nos devuelve la responsabilidad por nuestras propias experiencias. Afirma que el mundo no es más que la proyección de lo que está en nuestras mentes. Y que son nuestras mentes las que necesitan sanar para que podamos tener una percepción corregida o fidedigna de la realidad. Uno de sus principales recursos es el perdón, pero no como normalmente pensamos que éste es. El perdón nos libra de nuestros falsos juicios con respecto a otros e igualmente importante, con respecto a nosotros mismos. Nos permite liberarnos de la culpa. El Curso hace gran hincapié en las relaciones y en su verdadero propósito. Afirma asimismo que el único poder que nos queda mientras estamos aquí es el poder de decisión. Siempre podemos elegir ver las cosas de otra manera y siempre podemos volver a elegir, independientemente de cuantas veces hayamos elegido equivocadamente. El milagro es el regalo divino y lo que nos permite poder cambiar nuestras mentes para que piensen en armonía con el amor. Y la forma de amor más pura que hay es el perdón.. Otra manera de describir el Curso es como un sistema de pensamiento espiritual que finalmente substituirá nuestra retorcida manera de ver las cosas. Nos enseña que al perdonar a otros es como nos perdonamos a nosotros mismos, o como aceptamos que ya hemos sido perdonados. Su enfoque es la sanación de nuestas relaciones y como convertirlas en relaciones santas. Nos enseña que juzgar no tiene sentido y que siempre vemos lo que está en nuestras mentes. Nos recuerda continuamente nuestra Fuente y quiénes somos realmente. Es literalmente el camino del amor, hacia el Amor.


¿QUÉ ES EL MILAGRO?

“El perdón es la morada de los milagros”

El perdón es la morada de los milagros. Cada azucena de perdón le ofrece al mundo el silencioso milagro del amor. El perdón es la forma de amor más pura que hay en la tierra. En la condición del perdón la mente se vuelve receptiva y abierta para concebir la posibilidad, la realidad del milagro. Alcanzar el estado en que se ha concebido la idea de que el milagro existe es en sí un logro de aprendizaje de grandes proporciones. Un Curso de Milagros dice que el milagro es una corrección. Que no crea, ni realmente cambia nada en absoluto, sino que simplemente contempla la devastación y le recuerda a la mente que lo que ve es falso. La importancia del milagro no se reconoce hasta que nos damos cuenta cabalmente de que no podemos hacer nada por nuestra cuenta. Ese estado de absoluta humildad es lo que nos lleva al umbral de la iluminación, donde reconocemos de una vez por todas, nuestra absoluta dependencia de Dios.

“El milagro es el acelerador celestial…”

El milagro es el “acelerador celestial” del proceso de retorno al hogar. El milagro es el regalo de Dios. Y su valor reside en el hecho de que viola todas las leyes del mundo que nosotros conocemos. Rompe o quiebra la integridad de la creencia en la “eternalidad” de la condición en la que estamos. Nuestro sistema de pensamiento no es necesariamente lo que nosotros pensamos sino aquello desde donde pensamos, el paradigma. Eso es lo que el milagro quiebra. Lo que tenemos que hacer es llegar al punto en que nuestra mente se vuelve dispuesta a concebir que el milagro es real. Una vez que la mente concibe esto, puede clamar por el milagro en cualquier momento dado, porque el milagro es nuestro derecho. El milagro literalmente no es de este mundo, y cuando tiene lugar, y tú puedes verlo con tus ojos, te das cuenta de que algo ha ocurrido que ha violado las leyes de este mundo tal como tú lo ves.

“El milagro procede de Dios…”

El milagro procede de Dios aunque tiene lugar y se manifiesta en el mundo del tiempo. Sus efectos no son siempre observables, pero siempre tiene lugar en la forma o en la manera que más útil le pueda resultar al que lo recibe. Es un pensamiento que nosotros tenemos que adquirir, porque cuando fuimos creados, fuimos creados plenamente, y no había necesidad de que ningún milagro restaurase nuestra mente, pues nuestra mente era indivisa. Cuando el pensamiento de separación tuvo lugar hubo necesidad de enmendar ese error. Al principio el milagro se acepta mediante la fe, pues pedirlo implica que la mente está ahora lista para concebir aquello que no puede ni ver ni entender. Una vez que la mente ha concebido que el milagro es algo real, ese pensamiento se ha adentrado en la mente y nada lo puede sacar. Se puede olvidar, pero no se puede borrar.

 Rosa María Wynn

“El milagro es un agente catalizador…”

Extractos de las páginas No. 3 y 6 respectivamente. SIGNIFICADO DE LOS MILAGROS. El milagro es un agente catalizador que allana el camino para el retorno de la intemporalidad y para el despertar del amor. El milagro “es” ahora mismo. Está aquí ahora. Es algo que existe de por sí, independientemente de nuestra conciencia de ello. Todos aquí andamos buscando. Estar en la tierra implica buscar. Pero dónde buscamos, dice el Curso, depende de nosotros. El Curso en sí es un mapa a Dios. ¿Es el único mapa? ¡De ninguna manera! Eso fue lo que me hizo a mí abrazar, entregarme de lleno al Curso, porque fue lo primero que yo encontré que afirmaba que no era el único camino que llevaba a Dios. Y ahí fue cuando supe que el Curso era mi camino. Nada que hayamos hecho o no hecho nos puede negar nuestro absoluto derecho al milagro.


 ¿EL LOGRO DE LA PAZ?

“Nada real puede ser amenazado. Nada irreal existe. En esto radica la paz de Dios”

Este es el resumen que de sí mismo hace Un Curso de Milagros en su introducción. Sin embargo, no parece posible que podamos alcanzar la paz en este mundo. Ni a nivel personal, familiar, o político. Si examinamos la historia de la humanidad, vemos que el conflicto, la guerra y la desdicha han sido nuestros acompañantes. Ciertamente todos hemos tenido momentos de felicidad, de tranquilidad, pero estos por lo general no han perdurado. La vida nos presenta continuamente situaciones que no parecen estar bajo nuestro control. Las relaciones personales, en especial, son la fuente de nuestros mayores sinsabores. La integridad no parece estar de moda, las relaciones son tan desechables como las servilletas de papel, la lealtad es una panacea, el miedo rige nuestras decisiones y nuestra palabra no tiene ningún valor. Observando este panorama, no parece realista que la paz se pueda lograr. Sin embargo, esa es la meta de Un Curso de Milagros. Y la razón de que la paz sea su declarado objetivo es que sólo en el estado de paz podemos recordar no tan solo nuestra verdadera Identidad, sino también a nuestro Creador. El conflicto es la base del mundo que vemos. Y aunque muchas de nosotros nos hemos dedicado seriamente al logro de la iluminación, la liberación, o como se le quiera llamar, pocos nos damos cuenta de que la paz no es tan solo la meta, sino el camino en sí.
Un Curso de Milagros afirma que para lograr la paz ésta tiene que convertirse en lo único que deseamos. Mientras deseemos la paz, y al mismo tiempo deseemos otras cosas, la paz será algo pasajero. Y también lo será la felicidad, pues la paz es felicidad. De hecho, no hay otra felicidad que la paz. La paz es la máxima dicha. Y todos deseamos ser felices, pero muchos buscamos esa felicidad fuera de nosotros, en posesiones, en objetivos mundanos, en cosas transitorias, en otra gente. Y todo eso nos fallará. Todo.

Aquí nada es permanente. A todo le llega su fin. Y aunque esto puede verse de tal manera que nos produce tristeza, también puede verse como la mayor bendición, ya que implica que nada aquí es real, pues la característica de lo que es real es que es eterno. Y si lo que vemos no es real, podemos liberarnos, escaparnos de su agarre. Todo el poder que este mundo parece tener sobre nosotros se lo hemos dado nosotros mismos. Nada puede realmente afectarnos salvo nuestros propios pensamientos. Nada tiene poder sobre nosotros. No hay lugar o tiempo donde podamos sufrir. Esto ciertamente no es fácil de entender o admitir, ya que nuestras experiencias aquí, en nuestra identificación con el falso yo, apuntan a lo contrario. Pero es la experiencia de todos aquellos que finalmente se han iluminado. Somos libres, y siempre lo hemos sido.
Nunca perdimos la paz, pues ese fue el estado en que fuimos creados, y si la paz fuera algo externo a nosotros, jamás la podríamos hallar. Lo que perdimos fue nuestra conciencia de ella, Ahora se tiene que convertir en aquello que deseamos por encima de todo. Y el camino que nos lleva a ese logro es el del perdón. No podemos tener paz sin el perdón. Esa es la razón de que el perdón sea la base fundamental del Curso, pero no se trata del perdón del que el mundo habla. El verdadero perdón es saber que nadie jamás nos ha hecho nada. Esto se puede entender intelectualmente, pero llegar a vivir desde esa perspectiva es la verdadera liberación, y por ende, el umbral a la paz. El perdón, para que sea más que un simple ejercicio mental, tiene que ser un camino para ti. En otras palabras, perdonar es una decisión que tú tomas. Es decidir que vas a perdonar todo no importa qué. Perdonar implica que estás dispuesto a ver las cosas de otra manera. Esa es tu contribución a la felicidad que anhelas, ya que implica que deseas la paz por encima de todo.

 Rosa María Wynn


¿QUÉ HACE EL MILAGRO?

1.- Los milagros curan porque suplen una falta; los obran aquellos que temporalmente tienen más para aquellos que temporalmente tienen menos. (T.1.I8.1-2)

2.- Los milagros dan fe de la verdad. (T.1.I.14.1)

3.- Los milagros trascienden el cuerpo. Son cambios súbitos al dominio de lo invisible, más allá del nivel corporal. Por es por lo que curan. (T.1.I.17.1-3)

4.- Los milagros hacen que las mentes sean una en Dios. (T.1.I.19.1)

5.- Los milagros despiertan nuevamente la conciencia de que el espíritu, no el cuerpo, es el altar de la verdad. (T.1.I.20.1)

6.- Los milagros reorganizan la percepción y colocan todos los niveles en su debida perspectiva. Esto cura, ya que toda enfermedad es el resultado de una confusión de niveles. (T.1.I.23-1-2)

7.- Los milagros te capacitan para curar a los enfermos y resucitar a los muertos porque tanto la enfermedad como la muerte son invenciones tuyas y, por lo tanto, las puedes abolir. (T.1.I.24.1)

8.- Los milagros alaban a Dios a través de ti. (T.1.I.29.1)

9.- Los milagros te honran porque eres digno de ser amado. Desvanecen las ilusiones que albergas acerca de ti mismo y perciben la luz en ti. De esta forma, al liberarte de tus pesadillas, expían tus errores. Al liberar a tu mente de la prisión de tus ilusiones restauran la cordura en ti. (T.1.I.33.1-3)

10.- Los milagros le devuelven a la mente su llenura. Al expiar su sensación de carencia establecen perfecta protección. (T.1.I.34.1-2)

11.- El milagro elimina el error porque el Espíritu Santo lo identifica como falso o irreal. (T.1.I.39.1)

12.- El milagro reconoce que todo el mundo es tu hermano así como mi hermano también. (T.1.I.40.1)

13.- El contenido perceptual de los milagros es la plenitud. De ahí que puedan corregir o redimir la errada percepción de carencia. (T.1.I.42.1-2)

14.- El milagro no distingue entre diferentes grados de percepción errónea. Es un recurso para sanar la percepción que es eficaz independientemente del grado o dirección del error. (T.1.I.49-1-2)

15.- El milagro compara lo que tú has hecho con la creación, aceptando como cierto lo que concuerda con ella y rechazando como falso lo que no. (T.1.I.50.1)

16.- Los milagros, en cambio, son genuinamente interpersonales y conducen a un auténtico acercamiento a los demás. (T.1.II.1.4)

17.- Los milagros te unen directamente a tu hermano. (T.1.II.1.6)

18.- La revelación induce sólo la experiencia. Los milagros, por otra parte, inducen a la acción. (T.1.II.2.4)

19.- El milagro reduce al mínimo la necesidad de tiempo. (T.1.II.6.1)

20.- El milagro, no obstante, entraña un cambio súbito de la percepción horizontal a la vertical. (T.1.II.6.3)

21.- El milagro, pues, tiene la propiedad única de abolir el tiempo en la medida en que hace innecesario el intervalo de tiempo que abarca. (T.1.II.6.5)

22.- El milagro substituye a un aprendizaje que podría haber durado miles de años. (T.1.II.6.7)

23.- El milagro acorta el tiempo al producir su colapso, eliminando de esta manera ciertos intervalos dentro del mismo. (T.1.II.6.9)

24.- Como expresión de lo que verdaderamente eres, el milagro sitúa a la mente en un estado de gracia. (T.1.III.7.4)

25.- El hecho de que el milagro pueda tener efectos en tus hermanos de los que ni siquiera eres consciente no debe preocuparte. El milagro siempre te bendecirá. (T.1.III.8.1-2)

26.- Dado que el milagro tiene como objeto restablecer la conciencia de la realidad, no sería eficaz si estuviese limitado por las leyes que gobiernan el error que tiene como objeto corregir. (T.1.III.9.4)

27.- El milagro sitúa a la realidad en el lugar que le corresponde. Y a la realidad le corresponde estar únicamente en el espíritu, y el milagro reconoce únicamente la verdad. (T.1.IV.2.3-4)

28.- El milagro se une a la Expiación al poner a la mente al servicio del Espíritu Santo. (T.1.IV.2.6)

29.- En última instancia, todo miembro de la familia de Dios tiene que retornar. El milagro le llama a retornar porque le bendice y le honra, aun cuando esté ausente en espíritu. (T.1.V.4.1-2)

30.- Sean cuales sean las mentiras que te hayas creído, para el milagro son irrelevantes, pues puede sanar cualquiera de ellas con la misma facilidad. El milagro no hace distinciones entre diferentes percepciones falsas. Su única finalidad es distinguir entre la verdad por un lado y el error por otro. (T.2.I.5.1-3)

31.- El milagro convierte la defensa de la Expiación en tu verdadera protección, y, a medida que adquieres más y más seguridad, asumes tu talento natural de proteger a otros, reconociéndote simultáneamente como Hijo y como hermano. (T.2.II.7.8)

32.- El propósito del milagro es elevar el nivel de comunicación, no reducirlo mediante un aumente del miedo. (T.2.IV.5.6)

33.- De hecho, su propósito (del milagro) es restituirle su mente recta. (T.2.V.3.4)

34.- Dije anteriormente que sólo la revelación transciende el tiempo. El milagro, al ser una expresión de caridad, tan sólo puede acortarlo. (T.2.V.10.5-6)

35.- El milagro elimina la necesidad de tener preocupaciones de rango inferior. (T.2.A.11.(1)1).

36.- El poder del milagro para ajustar niveles genera la percepción correcta que da lugar a la curación. (T.2.A.15.(5)1)

37.- Esta alteración de la secuencia temporal debería resultarte familiar, ya que es muy similar al cambio que el milagro produce en la percepción que se tiene del tiempo. (T.2.II.1.3)

38.- El milagro percibe todo tal cual es. (T.3.II.3.4)

39.- Puesto que los ves tal como son, les ofreces tu aceptación de su verdad para que ellos puedan aceptarla en sí mismos. Ésta es la curación que el milagro produce. (T.3.II.6.8-9)

40.- Su duración (Juicio Final), no obstante, puede acortarse enormemente mediante los milagros, el recurso que acorta el tiempo, pero no lo abole. (T.3.VIII.2.6)

41.- La percepción, el milagro y la acción están estrechamente vinculados. (T.3.III.5.9)

42.- Es claro que lo que Él te capacita para hacer no es de este mundo, pues los milagros violan todas las leyes de la realidad tal como este mundo la juzga. (T.12.VII.3.2)

43.- Así como los milagros te unen a tus hermanos en este mundo, del mismo modo tus creaciones establecen tu paternidad en el Cielo. (T.13.VIII.9.1)

44.- Por eso es por lo que los milagros dan testimonio de que eres bendito. (T.14.I.1.6)

45.- El milagro produce efectos que sólo la inocencia puede producir, y así, establece el hecho de que la inocencia es real. (T.14.XI.7.8)

46.- Y cada milagro que te ofrece corrige el uso que haces del tiempo y lo pone a Su servicio. (T.14.XI.9.11)

47.- El milagro reconoce la inocencia que tiene que haberse negado para que se haya producido la necesidad de curación. (T.15.V.5.3)

48.- Busca y encuentra Su mensaje en el instante santo, en el que se perdonan todas las ilusiones. Desde ahí, el milagro se extiende para bendecir a todo el mundo y resolver todo problema, percíbase como grande o pequeño, como que puede ser resuelto o como que no. (T.16.VII.11.1-2)

49.- Los milagros siempre cambian tu mente, pues no hay ninguna otra. (T.21.V.3.11)

50.- El milagro des-hace de este modo todas las cosas que, según el mundo, jamás podrían des-hacerse.

51.- El milagro perdona porque representa lo que yace más allá del perdón, lo cual es verdad. (T.27.VI.6.2)

52.- El milagro no hace nada. Lo único que hace es des-hacer. (T.28.I.1-2)

53.- El milagro no te despierta, sino que simplemente te muestra quién es el soñador. (T.28.4.2)

54.- Tiene que ser verdad que o bien el milagro cura toda clase de enfermedad o bien no cura en absoluto. (T.29.VI.7.1)

55.- Un milagro ha venido a sanar al Hijo de Dios y a cerrarle la puerta a sus sueños de debilidad, allanando así el camino hacia su salvación y liberación. (T.31.VIII.6.4)

56.- (El milagro) no crea ni cambia nada en absoluto. Simplemente contempla la devastación y le recuerda a la mente que lo que ve es falso. Corrige el error, más no intenta ir más allá de la percepción ni exceder la función del perdón. (LE.S.P.13.1.1-4)

57.- No obstante, (el milagro) allana el camino para el retorno de la intemporalidad y para el despertar del amor, pues el miedo no puede sino desvanecerse ante el benevolente remedio que el milagro trae consigo. (LE.S.P.13.1.6)

58.- El milagro invierte la percepción que antes estaba al revés, y de esa manera pone fin a las extrañas distorsiones que ésta manifestaba. (LE.S.P.13.2.3)

59.- Padre, al despertar hoy el milagro corrige mi percepción de todas las cosas. (LE.346.1.1)

60.- El milagro corrige este terrible error con respecto a ti mismo con la misma dulzura con la que una madre amorosa adormece con su canto a su criatura. (CT.2.8.2)

61.- El milagro perdona; el ego condena. (CT.2.10.1).